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Gacetillas de Prensa

Concurso federal
Un reconocimiento que destaca la calidad de los alimentos

El Premio ArgenINTA –que entrega el INTA y la Fundación ArgenINTA– recorre las cinco regiones del país y la industria agroalimentaria en busca de experiencias productivas que se distingan por innovación, agregado de valor, sustentabilidad e impacto territorial. Se abre una nueva convocatoria para la edición 16.° que se celebra este año.

En un concurso que ya lleva 16 años, el INTA y la Fundación ArgenINTA apuestan al reconocimiento de la calidad agroalimentaria en las experiencias productivas de las cinco regiones geográficas del país y celebran el lanzamiento de una nueva edición del Premio ArgenINTA. Con más de 500.000 pesos para los proyectos ganadores, las distinciones buscan destacar la labor de emprendedores, cooperativas, asociaciones, investigadores, educadores y científicos, que impulsen iniciativas innovadoras.

Desde el stand de la Secretaría de Agroindustria de la Nación ubicado en La Rural, Juan Balbín –presidente del INTA–, Hugo García –director ejecutivo de la Fundación ArgenINTA–, Amanda Fuxman –en representación de Dirección Nacional de Alimentos y Bebidas de la Secretaría de Agroindustria de la Nación– encabezaron el lanzamiento de la edición 2019 de los premios. También estuvieron Mariano Bosch –vicepresidente del instituto– y Elsa Bustamante, emprendedora santiagueña quien el año pasado ganó un Premio ArgenINTA.

En el marco del acto, Balbín destacó la trayectoria de los premios y reforzó la invitación a que los productores participen. “El sentido que tiene esta iniciativa es poner en valor, ayudar y darle visibilidad a los esfuerzos que se hacen en las regiones, a todo el ingenio y los procesos que tratamos de construir en pos de generar mano de obra, oportunidades y acceso a mercados en un interior que muchas veces no es fácil”, aseguró.

Para Balbín, “la parte monetaria del premio es simbólica, ya que, más bien, el espíritu es desafiar a los productores, animarlos a potenciarse y a competir en el sentido de que puedan tomar decisiones empresarias orientadas a dar un salto de mejora”.

Asimismo, el titular del instituto resaltó “el acompañamiento que hace el INTA, no sólo a través del premio, sino también en muchos de los procesos técnicos-tecnológicos que se requieren para la elaboración de los productos”.

Por su parte, Fuxman afirmó: “La industria alimentaria ha crecido enormemente en productos innovadores y todos los proyectos que se presentan año a año nos sorprenden en calidad y crecen en cantidad de postulaciones”.

Respecto de las experiencias premiadas, Fuxman señaló que “puede verse que los productores continúan progresando en sus emprendimientos y que el pequeño incentivo que se entrega desde la Fundación ArgenINTA significa un gran estímulo para ellos”.

De acuerdo con García, el concurso –a través de sus siete categorías– tiene como objetivo “reconocer el trabajo de personas u organizaciones que, a lo largo y ancho del país, busquen la innovación y faciliten la adopción de sistemas de aseguramiento de la inocuidad y diferenciación por calidad, en pos de lograr el posicionamiento y reconocimiento de los productos agroalimentarios argentinos”.

En otras palabras, García explicó que la intención es “reconocer el esfuerzo de las pequeñas agroindustrias, productores familiares y jóvenes emprendedores que, casi de manera silenciosa, trabajan en la producción primaria, transformación de los alimentos y comercialización, y contribuyen a que, como población, podamos tener una alimentación más saludable”. En esta línea, también indicó que se distinguen trabajos de investigación, que generen un impacto significativo en la vida cotidiana.

El premio mayor es de 90 mil pesos y “se entrega con el compromiso de que se reinvierta en mejoras para el emprendimiento, a partir de la presentación de un plan de negocio orientado a escalar la ejecución del proyecto”, detalló García.

Un incentivo para crecer
Como emprendedora, Bustamante aprovecha la riqueza vegetal que existe en el monte autóctono de Santiago del Estero y trabaja en la elaboración de alimentos a partir de harinas naturales sin gluten, mediante recetas tradicionales e innovadoras. Por su labor, ganó el Premio ArgenINTA en la categoría “Valorización de especies y productos típicos locales” en 2018 con una de sus creaciones, el alfajor de algarroba.

Cuando le diagnosticaron celiaquía, y sin conocimiento sobre cómo podría alimentarse en una dieta libre de gluten según recuerda, ella comenzó a aprender a cocinar sus alimentos. “Un día allá por el 2013, me sumé a un grupo de Desarrollo Local del INTA y fueron los primeros pasos para armar un emprendimiento propio basado en la elaboración de panificados sin gluten, que es ahora mi fuente laboral y con la que mantengo a mi familia”, relató Bustamante.

Años después, su experiencia –que ganó en agregado de valor y sustentabilidad a lo largo del tiempo– fue distinguida en los Premios ArgenINTA. “Haber recibido ese reconocimiento significa un gran aporte para seguir avanzando en nuestros emprendimientos y lograr la revalorización de los frutos de especies autóctonas de nuestro monte santiagueño y permitir que el país conozca la calidad de nuestros productos”, celebró Bustamante.

De acuerdo con la emprendedora, el premio fue utilizado como herramienta de financiamiento para la mejora de infraestructura y remodelación del local. “Se pudo realizar la división de áreas frío-calientes, una obra que aumenta la producción de alimentos regionales sin perjudicar las condiciones laborales y con el objetivo de optimizar el uso de los recursos de quienes trabajamos”, describió Bustamante.

Además, los fondos obtenidos facilitaron la adquisición de insumos básicos, una máquina amasadora y batidora para 20 kilos y un horno convector para cuatro bandejas. También permitieron la compra de envases con la impresión del logo, marca registrada y rotulado nutricional de acuerdo con la normativa del Código Alimentario Argentino (CAA), al tiempo que contribuyeron a la gestión de la certificación de la calidad sin TACC.

XV EDICION Premio ArgenINTA a la Calidad Agroalimentaria

En su XV edición, renovó su compromiso de estimular el emprendimiento de proyectos que promueven la calidad agroalimentaria. Del acto, desarrollado en la sede de la Fundación, participaron autoridades de la Secretaría de Agroindustria de la Nación y del INTA.

Premio ArgenINTA: distinguió a la innovación en alimentación saludable.

Con la participación de emprendedores, cooperativas, asociaciones, investigadores y educadores de casi todas las provincias de la Argentina, esta XV edición del Premio ArgenINTA a la Calidad Agroalimentaria confirmó ampliamente su carácter federal. Apuntando a la reinversión en mejoras para los proyectos, en la sede de la Fundación se reconoció a los ganadores de cada una de las siete categorías, con un premio que, en algunos casos, alcanzó los 100 mil pesos.

La ceremonia, encabezada por Juan Balbín –presidente del INTA– y Hugo García –director de la Fundación ArgenINTA–, contó con la participación de funcionarios de la Secretaría de Gobierno de Agroindustria de la Nación. Andrés Murchison –secretario de Alimentos y Bioeconomía–, Felipe Crespo –subsecretario de Agricultura Familiar y Desarrollo Territorial–, Mercedes Nimo –directora nacional de Alimentos y Bebidas–, Victoria Zorraquin –directora de Innovación Tecnológica para Pequeños Productores–, Daniel Pelegrina –presidente de la Sociedad Rural Argentina–, se sumaron y participaron de la entrega de distinciones.

El director de la Fundación explicó que “el premio a la calidad agroalimentaria trata de ser un reconocimiento a quienes cada día se esfuerzan para aportar una mejora a la calidad de la alimentación de los argentinos y, por qué no, del mundo”. Además, en cuanto al segmento al que apunta explicó: “Hay otros premios que se dan en el país, pero en este caso la fundación se orienta a los pequeños emprendimientos”.

En ese sentido, está orientado a resaltar “el esfuerzo de pequeños productores, empresarios e investigadores que trabajan a diario”, indicó García. “Queremos destacar y reconocer a las personas, las familias y los grupos de trabajo que cada día hacen su aporte por una mejor alimentación de todos los argentinos”, aseguró.

Además, agradeció a todos quienes trabajaron en esta edición del premio y destacó la función del jurado. “Para nosotros es fundamental y nos da respaldo de la seriedad que tiene”, declaró. En la misma línea, Balbín, quien también preside la Fundación ArgenINTA, expresó su gratitud con los evaluadores de los proyectos “por poner en valor a regiones, culturas, formas de trabajo y estilos de vida”.

Por otra parte, precisó que “los premios sirven para visibilizar y reconocer el esfuerzo, la creatividad y la innovación que es tan necesaria porque permite oportunidades, desarrollo y estar vivos”. En ese sentido, valoró que “ser parte de la innovación es ser parte de la vida”.

Como en oportunidades anteriores, entre los invitados estuvieron Soledad Nardelli, Elba Rodríguez, Gonzalo Alderete Pagés, Karla Johan y Carlos L´Osch, reconocidos cocineros de distintas regiones de la Argentina.

El premio prioriza temáticas como impacto social, innovación, empleo de sistemas de certificación voluntaria, agregado de valor y esfuerzos realizados para el posicionamiento de los productos.

15 años reconociendo la calidad

El premio prioriza temáticas como impacto social, innovación, empleo de sistemas de certificación voluntaria, agregado de valor a los alimentos argentinos para satisfacer la demanda de los consumidores y esfuerzos realizados para el posicionamiento de los productos, tanto a nivel nacional como internacional.

A lo largo de estos 15 años se destaca la calidad de los trabajos presentados por emprendedores, cooperativas, asociaciones, investigadores, educadores y científicos, de casi todas las provincias del país, demostración clara de su carácter federal.

En la categoría Investigación y desarrollo en el área de tecnología de alimentos el reconocimiento fue para el trabajo “Bioactivos en mermeladas” y la mención de honor para el proyecto “Diferenciación de origen geográfico y varietal de vinos argentinos”.

Por el rubro Personas físicas u Organizaciones que buscan la diferenciación como estrategia del incremento de la competitividad con sustentabilidad, el jurado destacó a “Capilla del Señor S.A”, una planta industrializadora de productos lácteos que, desde Córdoba, busca mejorar la competitividad de la pyme láctea y de la cadena, mediante la integración. Con la mención, destacó el trabajo “Aceite y harina de nuez libre de gluten, Oro del Yokavil”, en Santa María de Catamarca.

En el segmento Cooperativas y/o Asociaciones que contribuyan al posicionamiento de los productos agroalimentarios argentinos premió a “Multiplicamos Fraccionando”, proyecto de la Cooperativa Agropecuaria Cañeros Unidos Ltda. J. B. Alberdi-Tucumán. Con menciones de honor reconoció, en este caso, a dos emprendimientos: queso de Cabra de Milagro “Transformando nuestra producción”, de La Rioja, y a la Cooperativa “La Agroapícola”, de Buenos Aires.

Entre los Emprendimientos asociativos de productores no capitalizados, el premio a “Yo soy sano”, proyecto basado en la producción de yogures de soja fortificados con calcio y vitamina B12. En la categoría Campañas de difusión y educación que promuevan los hábitos saludables, la innovación y sustentabilidad agroalimentaria, la distinción fue para “Fruteá tu escuela”, concurso orientado a estudiantes para generar conciencia sobre la importancia de una buena alimentación en las comunidades educativas. Además, las menciones fueron para la Escuela Agencia Santafecina de Seguridad Alimentaria y la iniciativa mendocina “Enganchate con lo sano”.

En el segmento Valorización de especies y productos típicos locales, el premio fue compartido por proyectos del norte: “Agregado de valor al fruto del algarrobo del Noroeste Argentino” y “El Monte Santiagueño nos da alimentos sin Gluten (Algarroba)”. Además, reconoció con menciones a dos iniciativas de la provincia de Buenos Aires: el “Proyecto Noba” e “Ipomea, una batata que recupera el sabor y la identidad territorial”.

En la última categoría, Jóvenes emprendedores rurales, el galardón fue para Barritas de Cereales “NUTRIS” y la mención de honor para el proyecto “Sumando valor agregado a la cadena productiva del Sorgo: Elaboración de Cerveza Straus”.

Premios ArgenINTA: 15 años de reconocimiento a la calidad agroalimentaria

En el marco de La Rural, Luis Miguel Etchevehere –ministro de Agroindustria de la Nación–, Juan Balbín –presidente del INTA– y Hugo García –director de la Fundación ArgenINTA–encabezaron el lanzamiento de la edición 2018 de los premios, que entregan el instituto y la Fundación ArgenINTA para destacar el trabajo de emprendedores innovadores.

Con una impronta federal, los Premios ArgenINTA –que entrega el INTA junto con la Fundación ArgenINTA– supieron construirse una trayectoria de 15 años dedicada a reconocer la labor de emprendedores, cooperativas, asociaciones, investigadores, educadores y científicos, que trabajan en proyectos innovadores para mejorar la calidad agroalimentaria.

En el stand del Ministerio de Agroindustria ubicado en La Rural, Luis Miguel Etchevehere –ministro de Agroindustria de la Nación–, Juan Balbín –presidente del INTA– y Hugo García –director de la Fundación ArgenINTA– encabezaron el lanzamiento de la edición 2018 de los premios que distinguen experiencias de todo el país.

Mauricio Sordelli, presidente del Consejo del Centro Regional del INTA en Entre Ríos, y Ricardo Maglietti, representante del Consejo de Administración de la fundación, también acompañaron el discurso de las autoridades. Además, se destacó la presencia de funcionarios del ministerio, público y medios de comunicación.

“Felicito que tanto el INTA como la Fundación ArgenINTA den el camino y pongan las herramientas para que, a quienes les falta un pequeño paso para comenzar un emprendimiento, lo concreten”, celebró Etchevehere.

De acuerdo con el ministro, cada nueva iniciativa representa una posibilidad “para seguir produciendo más, mejor y, sobre todo, para generar empleo y reducir la pobreza en los lugares donde producimos”. “Todo el apoyo para este premio, porque, en definitiva, son las buenas ideas, la creatividad y el espíritu emprendedor los que transforman la realidad”, apuntó.

Por su parte, Balbín destacó que la distinción apunta a “visibilizar el esfuerzo de personas que generan valor, tecnología y nuevos productos”. “Ese trabajo nos permite crear ideas e innovaciones que se transforman en oportunidades de calidad de vida, muchas veces en el interior profundo del país, donde se llevan a cabo las experiencias”, afirmó.